Los Aspectos Clave para Enfrentar el Mundo Virtual.

 

Guillermo Yáñez C.

Podríamos decir que hace ya casi una década de la explosión de internet y de su impacto sobre los negocios, nuestras relaciones interpersonales y la manera de comunicarnos con el mundo. Veamos cuáles son los aspectos clave a considerar en una empresa para el éxito en este nuevo entorno social, cultural y tecnológico.

Se puede afirmar que a los inicios del nuevo milenio, ya nos encontramos en la segunda etapa de la revolución tecnológica desatada en los años noventa, aquella en que ya no basta con tener un punto com ampliamente visitado para considerarse exitoso sino que estamos en la etapa en que las empresas deben comenzar a demostrar capacidad de gestión y resultados concretos en términos de rentabilidad.

Hace sólo algunos años, empresas como Lycos, Yahoo y Amazon nos deslumbraban con el crecimiento enorme en el valor de sus acciones, el incremento en el número de visitas a estas páginas e incluso con el significativo aumento en sus ingresos por venta. No obstante, la negativa evolución en el año 2000 del NASDAQ, principal mercado tecnológico de Estados Unidos, ha dejado en evidencia, entre otras cosas, que no basta con los aspectos señalados para ser considerada una empresa exitosa en la nueva economía sino que es indispensable lograr un enfoque estratégico que permita presentar un negocio rentable desde todo punto de vista. Este hecho se ha traducido en una caída importante en el precio de la acción de muchas de las llamadas punto com dado que no han logrado resultados positivos para los inversionistas. Este último fenómeno es el que habría gatillado la denominada nueva-nueva economía, tal vez como una forma de acusar un cambio tan radical en la forma de hacer negocios en línea que apenas estábamos comenzando a conocer.

En esta nueva-nueva economía, sabemos que enfrentamos los mismos problemas en el mundo virtual que en el mundo real a la hora de hacer negocios y que la solución a los mismos puede tornarse en ocasiones muy compleja.

No es menos cierto eso sí, que la economía virtual (nueva) presenta algunas particularidades tecnológicas que nos obligan a prestar especial atención a algunos aspectos básicos, que son los que he considerado claves para triunfar en este nuevo entorno tecnológico.

En primer lugar, es importante señalar que el recurso humano será la principal ventaja competitiva para las empresas que se desempeñen fundamentalmente en el rubro servicios. Como una gran parte de las empresas que operan en línea están precisamente en este sector, deben considerar de especial interés a las personas que conforman la estructura de la empresa, pues éstas serían determinantes en la calidad del servicio entregado y, en consecuencia, en el éxito del negocio.

No obstante lo anterior, debemos estar conscientes de que el exceso de estructura es fatal. Por ello, es indispensable contar con un equipo humano adecuado a los niveles de competitividad que presenta el mercado pero no por ello será necesario aumentar las contrataciones a niveles que incrementen significativamente los costos fijos y diluyan el potencial de rentabilidad de la empresa.

Ahora bien, tal vez uno de los aspectos más relevantes tiene relación con el posicionamiento o la forma en que nuestros clientes o potenciales visitantes nos ven y nos identifican. La clave consiste en encontrar un nicho de mercado en el que podamos lograr un posicionamiento de primer lugar. Esto es, estimado lector, que el segundo lugar no sirve. En algún servicio, en alguna línea de productos o para algún tipo de consumidor en particular debemos ser los primeros. Lo importante es buscar precisamente qué es lo que hacemos mejor que nuestra competencia y hacia qué mercados llegamos con mayor facilidad que nuestros competidores. Piense en cualquier rubro y estoy seguro que habrá siempre una única página web que se le vendrá a la mente con la que podrá relacionar fácilmente con éste. No hay duda alguna que usted sin pensarlo mayormente escogerá esa página como su próxima visita cuando requiera la información o el servicio que ofrece esa empresa. ¿De qué sirve entonces ser el segundo?

Por otra parte, muchas empresas que inician sus actividades en el mundo virtual, saben que su página podrá ser visitada por personas del mundo entero. Ello sin duda es cierto pero no por eso deberá creer que necesariamente es una empresa global y que su mercado necesariamente será el mundo. La globalización requiere de la capacidad de la empresa de ver todo el planeta como si fuera un solo mercado. ¿Cuántas empresas pueden darse el lujo de considerarlo de tal manera? Sin duda que muy pocas y es por ello que se debe ser especialmente cuidadoso sobre este punto. Sólo por mencionar algunos aspectos esenciales a considerar para ser realmente global, tenemos: las barreras idiomáticas, leyes y regulaciones, gustos y preferencias e incluso el nombre mismo del sitio. El hecho de que  su página se encuentre en una red mundial, no garantiza que usted reciba sistemáticamente visitantes de todo el mundo. ¡Por favor no lo olvide!

No quisiera dejar de mencionar que el hecho de encontrarse en la nueva economía no implica olvidarse de la antigua economía o economía tradicional. Es claro que ni siquiera estamos seguros si realmente son dos economías distintas. El éxito en el mundo virtual depende fundamentalmente de su capacidad de gestión en el mundo real. Sin ir más lejos, piense en lo que sería de un sitio minorista o B2C, digamos que se dedica a la venta de productos de aseo doméstico si no tiene resuelta la logística de distribución. No hay duda, estimado lector, este sitio estaría destinado al fracaso.

Finalmente, un último punto que tiene que ver con una experiencia personal. Hace algunos meses, intenté suscribirme a un servicio que ofrecía una empresa local en línea y para tal efecto, se me solicitaba llenar mis datos junto con mi correo electrónico en un formulario que se encontraba disponible en su sitio. Ingresé la información pero pasó el tiempo y no obtenía respuesta de la empresa, de manera que decidí comunicarme con esta vía telefónica. Al explicar mi molestia, la persona que me atendió pidió las disculpas del caso y enfatizó que la demora se debió a que yo no había ingresado mi número telefónico a la solicitud por lo que no me podían contactar. Sorprendido por tal argumento, le repliqué que bastaba con que me enviaran un correo electrónico, a lo que me respondieron que el personal de venta no tenía acceso a la red.

Los dejo reflexionar sobre este último punto.

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